EL DÍA | Crece el interés por aprender las maniobras de resucitación cardiopulmonar

EL DÍA | Crece el interés por aprender las maniobras de resucitación cardiopulmonar

27 agosto, 2017 Entrenamientos masivos

En el marco de la “Semana de la muerte súbita”, se realizó en Capital Federal en entrenamiento para actuar frente a una crisis.

Unas cuatrocientas personas, entre ellas un 30 por ciento de menores de 18 años, se capacitaron hoy en un entrenamiento masivo de reanimación cardiopulmonar para actuar de manera inmediata y salvar vidas en casos de crisis potencialmente fatal, como lo puede ser un infarto, ataque cardíaco, ACV o asfixia por obstrucción.

La enseñanza del “Entrenamiento Gratuito y Masivo de Reanimación Cardiopulmonar” (RCP) forma parte de las acciones que se realizan durante la “Semana de la muerte súbita”, y se desarrolló en una carpa instalada en la Plaza República Oriental del Uruguay de Avenida Figueroa Alcorta y Tagle, frente a los estudios de la TV Pública, a instancias de la Asociación de Anestesia Analgesia y Reanimación de Buenos Aires (AAARBA).

“No hay un limite de edad para practicar RCP pero pedimos que sean mayores de 12 porque los menores no tienen fuerza como para comprimir el tórax del muñeco y de hecho la Asociación concurre, desde hace más de 6 años, a las escuelas de la ciudad para entrenar a los alumnos desde sexto grado a quinto año y ya llevamos más de 10.000 estudiantes y mil profesores capacitados”, dijo a Télam la especialista coordinadora de la actividad, Silvia Pantaleone.

Desde las 10 y hasta las 17, se instruyó a 400 personas que, en grupos de 80, y a partir de los 12 años, aprendieron a reconocer las emergencias potencialmente fatales que pueden derivar en la muerte, a activar el sistema de emergencias y a realizar compresiones en el pecho, así como a realizar respiración boca a boca.

Para ello, durante la clase se proyectaba un video instructivo con ejercicios que cada uno de los participantes debía replicar en un muñeco, con la ayuda de unos 16 asistentes altamente capacitados.

“La idea es entrenar a los miembros de la comunidad en este tipo de maniobras para que puedan aplicarlas a una víctima de muerte súbita y que estos 30 minutos de aprendizaje les marque la diferencia entre la vida y la muerte”, dijo Pantaleone.

Esta médica anestesióloga e instructora de reanimación cardiopulmonar de  Aaarba, explicó que una persona sufre un episodio de muerte súbita “aumenta entre 2 y 3 veces las probabilidades de sobrevida cuando es atendida en forma precoz e inmediata por un testigo circunstancial que sabe RCP”; maniobras que “idealmente tendrían que ser aplicadas dentro de los 3 a 5 minutos de producido el evento”.

La capacitación está enfocada, además, en “fortalecer la cadena de supervivencia”, entendida como la sucesión de acciones que “se pone en funcionamiento cada vez que uno detecta una emergencia” y en cuyos primeros tres eslabones puede tener participación el “testigo circunstancial” que se tope con ella.

“La cadena tiene cinco eslabones y para la comunidad en general son importantes los primeros tres. El primero, una vez que determina que la otra persona está inconsciente, es llamar o mandar a llamar al sistema de emergencias médicas que en la Ciudad es el 107 y en la Provincia el 911. Hecho eso, el segundo es la resucitación cardiopulmonar precoz” consistente en las maniobras de compresiones en el pecho combinada con la respiración boca a boca, dijo.

“El tercero es lo que se llama ‘desfibrilación precoz’, pero para eso la emergencia tiene que suceder en un lugar que dispone de un desfibrilador -que ahora hay muchos- y el testigo circunstancial tiene que saber usarlo”, agregó, para aclarar después que el manejo de este implemento no se aprende en el curso de hoy pero sí en otros cursos que ofrece en sus instalaciones la Asociación.

Por eso, si bien las personas comunes pueden actuar sólo en tres de los cinco eslabones de la cadena, son los iniciadores de ésta o “primeros respondedores” y de su capacidad de reacción dependerán las chances de sobrevida del paciente.

Autor

AAARBA: Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires